¿Desayuna bien mi hijo?
El desayuno es la primera comida del día y prepara al organismo para la actividad que va a desarrollar a lo largo del día. También repone las reservas utilizadas desde la noche anterior ya que el cuerpo lleva muchas horas sin comer.
Desayunar adecuadamente mejora el rendimiento físico e intelectual.
Al desayuno deberíamos dedicarle 15 ó 20 minutos, sentados en la mesa y si es en compañía de la familia mejor.
Un buen desayuno debería aportarnos:
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Proteínas, que las encontramos en los lácteos, fiambres y huevos.
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Hidratos de carbono y fibra, que están en el pan, cereales y bollería (si es fresca mejor).
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Vitaminas y minerales, que nos las aportan los zumos y la fruta fresca.
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Grasas, que nos las aportan el aceite, mantequilla y margarina.
Un niño que llega al colegio sin desayunar o sólo con un vaso de leche, no rinde en las primeras horas de la mañana lo que es de esperar. Además es el tiempo en que se trabajan las materias que requieren más concentración.
El almuerzo que toman en la hora del recreo debe ser ligero para que no perjudique más tarde la comida del mediodía.
Los tutores os animamos a que intentéis que vuestros hijos empiecen el día con un buen desayuno, que repercutirá positivamente en ellos y en todos los que estamos a su alrededor.


